El motor de la camioneta se apagó frente a las puertas de la residencia de la familia de Zulma, en la zona más exclusiva y vigilada de Andraka. Darío Montenegro se bajó del vehículo y tomo una carpeta con papeles.
Tocó el timbre una sola vez. Zulma abrió la puerta principal, al ver a Darío parado en