Mundo ficciónIniciar sesión-¡Qué bonita mercancía!- dice nada más verme y me siento aterrada, no sólo por su tono, sino por esas horribles palabras. ¿ mercancía?, ¿me ha llamado mercancía?- ¡que ojazos más hermosos tiene. Sin duda alguna será bien pagada!
-¿Pagada?- pregunto sin poder contenerlo.
-Exactamente- sonríe- digamos que me dejarás buenos dividendos.
-Yo. . . yo no sé quién es usted, ni qué pretende- digo con voz temblorosa- solo le pido que me deje ir a mi casa.
-Eso es imposible, lind







