Habían pasado una, dos, tres horas desde la situación que había vivido ese club y toda la velada podría haber transcurrido de la misma manera. Allí habían llegado muchos reporteros, guardaespaldas, policías, todo lo que necesitaban estaban allí para las familias más ricas que habían asistido a esa celebración.
Parecía que había llegado el momento en el que la verdad estaba a punto de descubrirse. Los secretos y las mentiras no duraron para siempre.
Al lado de Donnovan estaba el delicado cuerpo