Capítulo 11. Cliente recurrente.
Capítulo 11.
Cliente recurrente.
Tobías no tardó en averiguar el lugar donde el joven se estaba quedando; había pasado discretamente en un carro con los vidrios ahumados frente al local, había tomado varias fotos en diferentes horarios: en la mañana abriendo el local con un abrigo y conversando con una mujer y un señor, probablemente el dueño del lugar; por la tarde limpiando los vidrios sin camisa o con ella abierta, era divertido verlo, pues el lugar se llenaba de mujeres casi de inmediato…