Capítulo 93. ¡Ya no tienes que seguir buscando!
El cuerpo de Benjamín se tensó, no pretendía negociar con ellos, no podía hacerlo porque no iba a dejar el poder que ahora había logrado.
—¿Qué quieres? —interrogó con aparente indiferencia.
—Tengo a tu mujer y a tu hijo —respondió el hombre, sintiéndose que estaba en una posición más ventajosa frente al Amorín.
—¿Por qué habría de importarme? No voy a negociar contigo, porque ninguno de ellos me interesa —manifestó de manera neutral, como si estuviera hablando del clima y el rostro de Valeria