Capítulo 74. Una advertencia
Benjamín palideció, creyó que iba a desmayarse en cualquier momento, se sonrió y negó con la cabeza.
—Creo que me estás confundiendo con alguien, porque tengo entendido que no vives en Villa Madera —respondió Benjamín, con seriedad.
—No creo, nunca olvido una cara cuando la conozco, ni siquiera cuando las personas tratan de esconder su verdadero rostro —. Las palabras del hombre provocaron que un sudor frío recorriera la espina dorsal de Benjamín—. ¿Has estado en Wollemia los últimos días? —inq