Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo me atreví a leer las otras dos cartas, eso era asunto de mis padres.
Así que una la dejé encima de su pequeño mueble que estaba al lado de su cama para que mi madre pudiese leerla y la otra, me aseguré de que mi padre pudiese leerla, así que la guardé en su estuche de colecciones de monedas.
Era extraño, pero al no saber nada de él y a pesar de su carácter, deseaba verlo y más aún,







