Al día siguiente Kyong se encontraba en el despacho de su casa, discutiendo algunos asuntos con su empleado de confianza.
—Necesito algo que llame su atención. Algo que no lo haga pensárselo dos veces, para que haga una inversión.
—Te entiendo, Kyong, pero recuerda que se trata de Seok, él es ambicioso, arriesgado, pero no es tonto, el desgraciado sabe con quién arriesgarse y con quién no.
Seong y Yeong, habían renunciado a la compañía tras el escándalo por fraude, no sólo por solidaridad a Kyo