Después de tanto tiempo había salido del palacio, el sentimiento que tenía en esos instantes le hacía picar las manos por el miedo a que se dieran de cuenta de que había salido del palacio con el príncipe y se malinterpretara como si estuviera huyendo, porque no se podía esperar mucho de Arthur. Creería hasta el final que ese hombre sin sentimientos la tacharía como lo peor frente a todos y su fín sería decretado en unas horas, pero quería mantener la fe de que todo saldría bien. Disfrutaría ju