La orden de exhumación llegó once días después. Once días de Isabella evitando a Dante, trabajando hasta el agotamiento en el proyecto, y despertando cada noche empapada en sudor de pesadillas donde su padre la llamaba desde una tumba abierta.
Mariana había intentado intervenir varias veces.
Bella, te estás destruyendo. No has comido apropiadamente en días. Tienes ojeras que parecen moretones. Y te vi casi colapsar en el sitio ayer.
Estoy bien.
No lo estás. Y empujar a Dante lejos no va a tra