NO LO HAGAS MÁS DIFICIL
[ELARA]
No alcanzo a dar dos pasos.
—Elara.
Su voz me detiene sin esfuerzo, como si mi cuerpo respondiera antes de que yo pueda decidir ignorarlo. Cierro los ojos apenas un segundo, sabiendo que esto no terminó cuando salimos de la sala, sabiendo que no va a dejarlo pasar.
Cuando me giro, él sigue ahí, a unos pasos, observándome con una calma que ya no logro interpretar como control, sino como algo mucho más peligroso.
—¿Qué? —pregunto, más seca de lo que pretendía.
Juli