DONDE TERMINA LO QUE NO DEBERÍA
[JULIAN]
El aterrizaje no cambia nada.
El avión desciende con la misma normalidad de cualquier otro vuelo, el ruido de los motores ajustándose, la presión en el aire, las voces de la tripulación indicando lo que todos ya saben. A nuestro alrededor, la gente empieza a moverse, a acomodar sus cosas, a prepararse para salir como si lo único que importara fuera llegar.
Pero entre nosotros, todo sigue exactamente donde lo dejamos.
Elara no me mira.
No desde que volvim