DONDE NADIE MIRA
[ELARA]
Durante dos días completos sostuve el silencio como si fuera la única forma de no romper algo que ya estaba demasiado tenso, demasiado expuesto como para soportar un movimiento en falso. No volví a escribirle, no intenté forzar otro encuentro, no porque no quisiera, sino porque entendía demasiado bien lo que Dominic estaba haciendo, la forma en que había colocado esa información en mis manos no como una advertencia, sino como una prueba que no necesitaba repetirse para