Alina, había tenido algunos días de mucho trabajo pero que se sentían más normales, sin tener que ser la amante de ese poderoso hombre Dorian, por contrato, ni tener que estar viendo a las amantes del poderoso Ceo, que creía que el mundo le pertenecía, pero ahora de le había subido al coche
— Ya pasaron muchos días, te he dado espacio para pensar, ¿no me extrañas aún? ¿es que tienes el en echo una máquina en lugar de un corazón? — preguntó Dorían, con voz encantadora
— Si quieres saber la respu