Mundo de ficçãoIniciar sessãoLenis no se había dado cuenta que George estaba al lado suyo, mucho menos pudo percatarse de la batalla interna que él tenía consigo mismo. El abogado estaba allí cumpliendo una función, siendo su confesor de ley, la escuchaba como clienta, pero estaba consciente de sus ganas de tocarla, abrazarla fuerte y también (y sobre todo), de no poder hacerlo. Además, estaba seguro que si la tocaba, se volvería loco.
Lenis no pudo evitar que George viera sus lágrimas, las que por fin cayeron. E







