TU AMOR ESTABA ACABANDO CON NOSOTROS.
Su celular timbró anunciando una llamada, lo tomó y al observar la pantalla sonrió feliz.
—Buenos días, mi amor— dijo en tono dulce— que delicioso es comenzar el día con una llamada tuya.
—Más delicioso todavía sería despertar en la misma cama, no veo la hora que llegue ese día, mi amor. . .
Después de una larga charla matutina con Emely, y de recordarle al menos cinco veces lo mucho que la amaba, Bruno, se marchó al trabajo, ella le aseguró que se escaparía para verlo durante la hora de almuer