Luciana se encontraba en su habitación, un poco asustada por como se habían dado las cosas. La tía Alexa había intentado golpearla, La tía Emely, la había defendido y ahora ella estaba asustada de qué sucedería a continuación. Solo rogaba porque todo saliera bien, no quería ser el centro del enojo de Alexa.
La puerta de su habitación se abrió sin previo aviso, Luciana, se giró para toparse con una enojada Alexa.
—Imagino lo feliz que estarás ¿No?— le dijo furiosa.
—No sé de qué habla, tía.— int