En cuanto Emely llegó a casa de Liliana, fue recibida con el mismo cariño de siempre.
Liliana, se negó a acompañarlos, debido a que tenía un compromiso previo, así que solo unos minutos después de haber llegado, salió con Bruno y Luciana, en el auto. Bruno, iba de copiloto, mientras una feliz Luciana, iba en la parte trasera.
—Esta muy bonito tu automóvil, tía Em.
—Gracias, Cariño. Fue un pequeño gusto que quise darme. Me encantó desde el primer momento que lo vi.
—Es un buen automóvil, funcion