La mirada del mafioso se entrecerró, que es lo que estaba tratando de decirle su esposita, acaso ella...
— No quiero otro esposo, quiero que tú me des todas las cosas que un pareja da a su compañera, lo quiero aunque sé que somos un matrimonio por contrato — Romina ya no habló más, ella se inclinó para besar los carnosos y sexys labios de su marido
La mujercita se separó para dejar besos húmedos en su cuello, mientras tenía las manos en el trabajado pecho del hombre, sus sexos estaban unos sobr