La bella pelinegra, no podía creer lo que sus ojos estaban viendo, el incasable mafioso estaba en su puerta pidiéndole matrimonio
— Yo... estás seguro Ray, no tienes que sentirte obligado a...
— ¿Estás de broma? por supuesto que estoy obligado, vas a tener a mi hijo, eso lo cambia todo, no sé si lo nuestro florezca pero por lo menos quiero que lo intentemos, ¿qué dices? prometo tratarte bien, no te va a faltar nada ni a ti, ni al bebé
— Es que... bueno, acepto, acepto intentar que lo nuestro