ADAM.
Actualidad…
Me bajé del avión mientras vi como los autos y hombres de mi padre, me esperaban allí en el aeropuerto, en la parte privada de los jets.
Ver toda esa seguridad me causó un malestar en el estómago de solo pensar que papá seguía viviendo con miedos.
Sin lugar a dudas el aire en New York era diferente, y olía a diferente.
Me metí en el auto una vez abrieron, y estos se dirigieron directo a la mansión, donde prometí a mamá quedarme por esta noche.
No pasaron unos minutos que