SARA.
—Mami… —tomé a Liam en mis brazos cuando bajé del auto, mientras algunos hombres que no conocía, me conducían dentro del edificio.
Liam señaló el espejo, mientras las puertas se cerraron.
—¿Quién es ese? ¿Quién? —le pregunté jugando y Liam me sonrió todo el tiempo y luego me abrazó cuando le di un beso en la mejilla.
—Tío, Alex…
—Si… vamos a ver al tío… —durante todo el trayecto venía diciéndole que íbamos a ver a Alex, así que él estaba emocionado.
Las puertas se abrieron en un momento,