NOAH.
Los meses en que vi crecer esa barriga, pasaban más rápido de lo que yo quisiera. A veces quería ahorcar a Emma ante su rebeldía por querer llevar una vida cotidiana normal, cuando a veces la veía dormirse, o querer estar metida en un sofá leyendo un libro. Pero no, ella quería sobrecargarse de trabajo, y, sobre todo, llevarme la contraria en todo.
La visita al médico cada mes, era mi cita preferida. Sin embargo, aún tenía este hielo en mi pecho, como si el miedo no me dejara. Por supuest