EMMA.
Todo sucedió demasiado rápido. La calma y la intimidad que nos había envuelto a Noah y a mí, se disipó en un segundo cuando la voz de Andrea solo eran gritos.
—¡¡¡¿Por qué la trajiste aquí?!!!
Mis ojos viajaron rápidamente a Noah, y él permaneció demasiado serio. La miraba fijamente como diciéndole que estaba fuera de control, pero eso no pareció importarle a ella.
—¡Se suponía que nadie debía venir aquí… se suponía que este era solo nuestro lugar…! —Noah caminó hacia ella, y luego se det