CAPÍTULO 27
EMMA.
Aún y cuando Noah no me estaba viendo, temblaba. Me pregunto cuando iba a terminar esa forma de dominarme, sin siquiera tocarme, así que me apresuré a quitarme ropa, y quedarme en unas prendas negras, que había comprado para este momento.
Caminé hacia él para quitarle la camiseta, y él no opuso resistencia, mientras sus palmas, las dejaba estancias encima del sofá.
Había preparado en mi mente miles de juegos de seducción parta culminar esta noche perfecta, pero ahora que lo veí