EMMA.
—Hay mucho a favor y en contra… pero lo más importante de este proceso son las pruebas…
Restregué mis ojos, y luego negué.
—Esa mujer nunca va a declarar en contra de él y decir que es su amante… —le dije al abogado y él se ajustó sus gafas.
—Eso depende… recuerde para quien trabajo…
Ahora nos encontrábamos solos en la oficina a mitad de semana. Noah, por supuesto, no había venido desde el inconveniente.
Su misterio era demasiado para mi estabilidad. A veces aparecía y dejaba sus estragos