Regresamos a la fiesta, seguí bailando y tomando, si a eso se le podía llamar tomar; la mitad del trago se salía de mi boca, no caminaba, sentía que volaba. Empecé a reírme y tal vez no faltaba mucho para la otra etapa de mi borrachera.
Lo que más risa me daba era que todos pensaban que estaba así porque mi hermana se había casado. Y sí, estaba así por eso, pero no por la razón que todos creían.
Narrador omnisciente…
Alexia ya no podía ni mantenerse en pie, se reía cubriéndose la boca para no