Vanessa no había desviado la vista ni un solo instante, observaba en silencio. Cada gesto de Alan hacia su hermana parecía enfurecerla más, aunque se esforzaba por mantener una expresión neutral. Entonces empezó a atar pequeños hilos, todo se iba acumulando en su mente, como piezas de un rompecabezas que no sabía si quería terminar de armar. El resfriado. El viaje…
Vanessa no podía alejar la vista. Cada pequeño gesto entre Alan y Ale la enfurecía, pero lo que vio fue lo que terminó de desmor