Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl mensaje de Dante llegó cuando el amanecer todavía estaba decidiendo si valía la pena completarse, con esa luz gris y poco comprometida de las seis y cuarto de la mañana que hace que las ciudades parezcan bocetos de sí mismas. Valeria no dormía. Había dejado de intentarlo alrededor de las cuatro, cuando el suelo de la sala empezó a resultarle más ho







