Mundo ficciónIniciar sesiónLa invitación llegó a las nueve de la mañana, cuando Valeria aún intentaba reconciliarse con la idea de que el café negro y dos horas de sueño interrumpido constituían un desayuno aceptable para una mujer que había pasado la noche anterior diseccionando las ruinas de su estrategia emocional.
El mensaje de Alonso era breve, profesional, devastadoramente calculado:
Necesito intérprete para cena de negocios esta noche.







