Freya frunció el ceño. "¿Qué somos?"
Travis extendió la mano y la tomó. Freya miró su mano pálida, mucho más pequeña, en la suya, y sintió un vuelco.
"Freya... creo que deberíamos casarnos."
Freya lo miró a los ojos. Sorprendida. "¿Qué acabas de decir?"
"Dije que creo que deberíamos casarnos."
Freya apenas se dio cuenta de que Travis le soltó la mano para que el camarero pudiera poner el café y el postre delante.
Quedó atónita. Sorprendida.
Negó con la cabeza, como si eso pudiera reorganizar su