C50: Amuleto de la suerte.
Roger tenía una cita pendiente con su psicólogo, pero hizo una llamada para cancelarla. Quería ir, pero el trabajo en el hotel era demasiado así que era imposible. De todos modos, ya no estaba tan desesperado como al principio. Se había acostumbrado a sus sentimientos, ya no lo sofocaban ni lo martirizaban. Había aprendido a aceptarlos.
La estadía de Cristóbal llegó a su final el día viernes, quien regresó a su ciudad muy satisfecho con los servicios que le habían sido brindados.
En cuanto el