Porque sentía algo por él. Había algo en él que la atraía, algo que la hacía desear que hubiera esperanza para los dos. ¿Esperanza de qué? No estaba segura. Y en el fondo, temía no superarlo jamás... Incluso después de estar a salvo y que él se marchara.
Y sin embargo, lo que le había dicho era sincero: sabía que nunca podría pasar nada entre ellos.
De su tiempo juntos no iba a surgir nada. Lo aceptaba. No tenía expectativas sobre él. Así que iba a irse a casa y llorar a lágrima viva. No iba a