70. ¡Qué más puedo pedir!
En el momento en que Kevin supo de la nueva pilatuna de las damas, solicitó a su jefe de seguridad que ubicara a la familia del Uruguayo y la trajera que la necesitaba para el día siguiente allí. Sabe que son 14 horas de vuelo las que gastarán, unas dos en reunirlos a todos y tal vez un par en convencerlos.
Así que en promedio 20 horas, en llegar los invitados de último momento.
Margaret, está feliz. Habían planteado con el padre de su hijo casarse en una notaria, por lo tanto, hacer parte