Al escuchar el dictamen forense de la abogada, Seraphina Sinclair se tensa al límite.
Sus dedos se cerraron sobre la gubia de titanio con tanta fuerza que los nudillos adquirieron la tonalidad pálida del mármol.
El subtexto de la compra no requería un análisis de riesgo: reconocía de forma milimét