Cuando por fin se hubiera sentido mejor, ella se dirigió hacia la habitación encontrando una pastilla para el mareo, un vaso de agua y una nota de Roger “te mareaste por el movimiento del barco…lamento no haber previsto que eso te pasaría…para que no digas que no me preocupo por una desvergonzada como tú, tómate la pastilla” Adriana toma la nota y la hace pedazos, para luego tomarse la pastilla.
Después de que su corazón se calmara, Adriana se coloca un camisón de seda que deja ver sus hombros,