Una tarde Marina regresaba de su trabajo, al bajar del autobús se encontró de frente con su exnovio. Ella hizo una mueca y trato de pasar, por un lado.
El chico la detuvo tomándola del brazo. “Marina”.
Ella hizo una mueca al sentir su brazo apretado. “Déjame ir Rubén”.
Él soltó un poco su agarre. “Hablemos Marina… Lo que paso fue solo una tontería”.
Marina sonrió sarcástica y burlona. “El que te besaras con esa chica en la fiesta fue una tontería”.
El trataba de explicarle. “Yo tenía algunas ce