Marina trago grueso mirando fijamente a su amiga, lo que decía Dinora era verdad, pero no podía perder la esperanza de que él volviera.
Dinora siguió persuadiendo a su amiga. “Además debes procurar ahora a David, ahora que sabes que es autista debes llevarlo a sus citas y buscar una escuela especial para él”.
Marina giro para ver a su hijo, como siempre él estaba en silencio, de vez en cuando él la miraba de una forma indescriptible, sus ojos transmitían tanto, pero su rostro no cambiaba era