CELOS CIEGOS
Alexandra rápidamente se coloca una bata y abre la puerta, está sudorosa y nerviosa pero inventa que se alistaba para tomar un baño.
Debe retomar la respiración y regresar a la realidad no a la fantasía pasional en el que el justiciero la llevo.
Ni Luna ni Cassandra sospechan la pasión desenfrenada que se vivio hace unos momentos en este lugar, Alexandra prefiere que este sea su secreto, independiente del cariño que siente por Luna y Cassandra sabe que ellas son leales a su Líder A