Una embarazada poseída.
El trillizo estaba ahí observando a sus padres casi por salir.
— ¿Para donde llevas a mamá, papá? ¿Nos están abandonando y por eso es que van corriendo así? — El niño cruzó los bracitos algo molesto.
— ¿Cómo se te ocurren esas ideas tan absurdas Alexandro? ¡A tu madre le duele la barriga, la voy a llevar al hospital, esperamos aquí con tus hermanos, las niñeras van a cuidar de ustedes mientras volvemos!
— ¡No, yo quiero ir con ustedes, que tal si me quieren engañar para irse!
El CE