Un trato serio y profesional. La felicidad de la esposa.
El resto de la tarde los esposos Rossi estuvieron enfadados. No habían llegado a un acuerdo sobre lo que Griselda estaba pidiendo.
El CEO se metió a bañar para cambiarse de ropa, su hijo lo había vomitado, después salió y se metió al cuarto del pequeño a jugar con él, por último lo arrulló cuando se quería quedar dormido.
— Ahhh... ¿Y ahora como voy a hacer para contentar a tu bella madre? Ella quiere regresar a trabajar, pero ahora estás tú aquí, no podemos salirnos los dos de la villa