Con receta en mano el CEO salió con su mujer tal como llegó, con ella en brazos, solo que ahora la miraba de forma diferente, la sabía embarazada y le causaba mucha ternura, esta era la segunda vez que recibía la misma noticia, y tal como aquella vez que sintió una enorme dicha interna. Sería padre de nuevo.
Está vez la subió a la parte trasera, puso su cabeza en un pequeño cojín que tenía en la cajuela, de camino surtió la receta y por fin llegó a la villa, apenas bajó y entró al recibidor