Estábamos Alice y yo tranquilamente hablando en mi despacho, cuando de pronto la puerta se abrió irrumpiendo Duncan dentro.Se acercó a donde estaba la mujer sentada, dándole dos besos ella mientras le sonreía. a Duncan y el le echaba sus brazos por sus hombros
—- No te esperaba tan pronto en la empresa Alice, creo que ya había quedado contigo esta tarde para tomar un café---le dijo. Duncan.
—- Oh, ya ves, cariño, he venido antes para conocer a la mujer de la que mi hombre está tan enamorado, ya