Siento como estira su brazo y frota furiosamente mi clítoris, haciéndome gemir y gritar una y otra vez mientras me hace retorcerme en la cama, buscando más de ese delicioso contacto.
— Alex.¿Quieres correrte?Noto como aprietas mi polla dentro de ti.¿Me quieres así de duro? Te gusta sentirme loco por ti, dime.¿Quieres esto, quieres más?--- Me dice mientras me está embistiendo una y otra vez con más fuerza mientras sus manos se afianzan en mis caderas.
— Sí, sí, por favor Duncan.--Le digo mientra