Me quedé mirando por unos instantes mirando a mi jefe muy pensativa ya que mis compañeros no merecen pasarlo mal por no sacrificarme yo
— Está bien entonces, por mi parte acepto, soportare al señor Moretti y a su compañía — le dije a mi jefe sin apartar mi mirada de Duncan.
Duncan está sonriendo, aunque esta con la cara como si fuera un poema, haciéndome pensar en que además de mentiroso es un jodido machista, aunque sabía que le jodía bastante que yo interviniera en sus asuntos.
— ¿Qué dices M