Desayunamos las dos esperando a Carla nuestra vecina, quien era la que la iba a acompañar al hospital, cuando ya llego, cogi mi bolso, abrace a mi hermana y a Carla marchandome a la calle, donde Sandra ya me esperaba dentro de su coche
— Cuando lleguemos voy a hablar con el jefe, necesito estar con mi hermana hoy — le dije
— Sabes que se lo cobrará ¿no? — me dijo Sandra
— Ya lo sé, pero es mi hermana, me da lo mismo lo que haga ese baboso conmigo, pero no dejaré que mi hermana se muera — respon