Ese dia Mario se quedó con nosotras a comer y a cenar, o sea que se quedó todo el dia en mi casa, marchandose de mi casa ya muy tarde, cuando me iba a marchar a mi dormitorio para acostarme, escuche la melodía de mi móvil, lo cogi de mi bolso y mirando quien me llamaba, conteste la llamada al saber que era mi amiga Sandra
— Hola amiga, ¿cómo te va? — me preguntó
— Cuando nos veamos mañana, te cuento hay cosas que necesito hablarlo con alguien, estoy hecha un lío, ¿pero qué tal por el hotel? — p