Cerca de él.
Días después de aquella tarde de pasión y deseo, una gala benéfica a la que la alta sociedad, personas con mucho poder y políticos, tenían que asistir.
Se llevaba a cabo en uno de los salones más lujosos de la ciudad.
Los costosos abrigos desfilaban envolviendo a sus dueños y cubriéndolos del frío.
Esa gala benéfica reunía a lo más selecto de la sociedad, mucho dinero se movía en silencio.
Las luces de los enormes candelabros se reflejaban sobre las copas de cristal, mientras fotógrafos