Al día siguiente me despertó la luz del sol que entraba por la ventana, mire a Tomas viendo que seguía durmiendo, le bese en la mejilla, me levanté de la cama corriendo pues las malditas nauseas me estaban haciendo sentirme mal. Después entre en la ducha para calmarme un poco, pero escuche como se abría la mampara, sintiendo las manos de mi esposo rodeando mi cuerpo, Me gire quedando los dos de frente.
—- Buenos días esposo — le dije sonriendo.
—- Buenos días mi amor, te he escuchado vomitar, t