Mark, se pasó las manos por su pelo, dando un par de vueltas por el dormitorio, acercándose después a mi, poniendo sus puños en la cama
—- Escúchame bien Bianca, no son sus óvulos, tu y yo estamos casados y estamos buscando un bebe, no tengo ni quiero nada con esa mujer, ¿puedes confiar en mi? —- pregunto
—- No Mark, no voy a seguir con esto, además no puedes obligarme porque no he firmado nada contigo, mañana me voy buscate a otra, se acabó, ahora vete —- le conteste.
Estaba durmiendo cuando d